8/11/17

Playa Blanca


Una chica lee Como agua en la Biblioteca Popular de Playa Blanca, isla de Barú, Cartagena de Indias, Colombia. Gabriela Galíndez Vásquez, que participó en un taller que hice para la biblioteca Juanito Laguna y me mandó la foto, por la que estoy muy agradecido, es quien gestiona la biblioteca.

Esto es lo que tiene que decir Google Maps al respecto:



Y acá está Gabriela en YouTube, explicando de qué se trata:

28/10/17

Óleos

Puesto a hurgar en rincones donde hasta ahora no me había metido encontré unos óleos viejos, envueltos en papel arrugado. Son restos de la época en que mi padre pintó: los años ochenta, sobre todo. Están también sus pocos cuadros, junto a otros, en un lugar al que no tengo fácil acceso (hay demasiadas cosas en capas superpuestas que llenan un cuarto).






27/10/17

22/10/17

Viaria

En una caja de papeles viejos encuentro esta hoja de cuaderno suelta, sin fecha. Por la letra y el estilo, la debo haber escrito en los setenta. Habrá sido el comienzo de un proyecto que no seguí, como tantos. El texto, que ocupa el frente y la primera línea del dorso, describe un mundo cubierto de vías de tren. Algo como Railsea, novela de China Miéville, publicada en 2012; o como Transmundo, historieta de Enrique Alcatena y Eduardo Mazzitelli, publicada como libro en 2013, escrita y dibujada unos años antes. Me hace gracia, porque en su momento me sorprendió que a Miéville, por un lado, y a Alcatena y Mazzitelli, por el otro, se les hubiera ocurrido lo mismo. Y resulta que...

(En caso de querer leerlo, click para agrandar.)

17/10/17

Rada Tilly: Chicos de palabra


"Chicos de palabra" es una muestra interactiva y a la vez una campaña de promoción de la lectura que organiza cada año la Secretaría de Cultura de Rada Tilly. De manera original, imaginativa, se invita a los chicos de escuelas de la zona a leer y jugar en grupo. Y también a volver con sus familias.

La creatividad de María José Abeijón (secretaria de cultura), Adriana Vázquez (directora del Taller de Arte de Rada Tilly) y el equipo que trabaja con ellas es sorprendente. Ojalá el evento vaya teniendo cada vez más difusión, sobre todo fuera del área local, y eventualmente llegue a repetirse en otros lados. Acá en Buenos Aires, por ejemplo, le daríamos la bienvenida con entusiasmo.

El año pasado alcancé a curiosear la segunda edición. Este año me invitaron a participar en la tercera con actividades paralelas: talleres de lectura y escritura para adultos y para chicos de secundario. Fui, disfruté (incluso trabajando) y saqué fotos. El viaje y el disfrute no se pueden compartir; algunas de las fotos están acá abajo.

Para una de las actividades de "Chicos de palabra" usaron mi libro Justo cuando. Hicieron un jenga gigante. La consigna consiste en que cada jugador, a su turno, diga un "cuando" del libro (por ejemplo, "cuando estás por cruzar la calle y empieza el otoño") antes de mover su pieza.

María José Abeijón describe el mecanismo, durante la inauguración.

Un grupo de chicos juega.

No falta mucho para que esto caiga. Por eso el casco.

Después del juego, el libro descansa en un bolsillo de la pared.

Otra actividad consiste en elegir una botella de un montón. Cada botella tiene un mensaje adentro. La idea es responder al mensaje en un papel (con forma de botella) y pegar la respuesta en la pared, que de a poco se llena de mensajes.







En relación con esa idea, María José creó esta "Biblioteca de Náufrago":

Pantallas traslúcidas, linternas, siluetas recortadas forman un teatro de sombras. Un grupo de chicos armó esta representación, mientras uno de ellos los grababa con el celular.


Hay mucho más en la enorme sala de exposiciones del Centro Cultural Rada Tilly, donde se lleva a cabo "Chicos de palabra". Las fotos siguientes, en desorden absoluto, muestran algunos rincones, algunos momentos.












Antes de todo esto, fui cuando todavía estaban armando todo. Pero fuera de hora, como para tener el lugar para mí solo. Sigue una variedad de fotos de ese momento: luces, sombras y colores son mérito de las diseñadoras.








Como frutilla del postre, coincidieron en el lugar Ruth Kaufman y Luciana Mellado. Acá, todos payaseamos entre los peces:

El sitio Rada Tilly Noticias tiene una buena descripción de "Chicos de palabra":

“Chicos de Palabra” es una experiencia de los sentidos y de los sentires, una propuesta de descubrimiento estético, de incubación personal, de nutrición, expresión y escucha. Se trata de un espacio de narración y juego con la literatura que además suma en esta oportunidad un taller junto al escritor Eduardo Abel Giménez.
“Imaginamos y desarrollamos esta propuesta convencidos de que la lectura es contagiosa e imprevisible y que es la palabra la que nos constituye como seres sociales. Esta vez, el eje será la riqueza de las lenguas, el lenguaje en movimiento y el espacio estará atravesado por los mundos sutiles”, contó la Secretaria de Cultura, María José Abeijón. (...)
Cada año las ediciones proponen un eje diferente. En la primera, el ambiente invitaba a hacer una inmersión en los universos de diversos libros elegidos especialmente por abrir paso a la creatividad, la ciencia, los vínculos o la aventura, mientras que en la segunda edición el eje fueron las versiones de historias clásicas en un ambiente onírico de bosque monocromático.
Sobre esta tercera edición, la Secretaria de Cultura, Maria José Abeijón, anticipó que “este año tendremos una estética marina- submarina jugando también con la fusión cielo-mar. Nos centraremos en los mundos sutiles – lo ingrávido, lo que flota, las sombras- en un paralelismo con el lenguaje como coreografía, como el movimiento envolvente de la palabra, lo frágil, lo poético y lo preciso”.
Finalmente, alguien me sacó esta foto jugando al jenga. Con casco.


15/10/17

Rada Tilly: marea alta

Hace unos días subí unas fotos que tomé en Rada Tilly, durante la marea baja. Cuando volví con marea alta, el paisaje tenía otras cosas que decir.

La playa es tan horizontal que entre una marea y otra el mar avanza y retrocede tal vez doscientos metros, aunque el nivel del agua no cambie tanto.


Seis horas antes, en el espacio que muestra la foto no había una gota de agua marina.

El sol, a mi espalda.

Sombra en la espuma.

Para esto es el terraplén.

El viento despeina la ola. (Esta foto es ahora mi fondo de pantalla.)


Como si no hubiera nadie en ninguna parte.